Fertilidad

Quedarse embarazada a partir de los 40: Consejos y tips para la fertilidad

embarazada a los 40
Pautas para el embarazo a los 40
Blanca Espada

La fertilidad femenina es la capacidad de una mujer para concebir y llevar a término un embarazo. Esta capacidad depende de diversos factores, como la edad, la salud, el estilo de vida y el ciclo menstrual. A medida que la mujer envejece, su fertilidad disminuye de forma natural y progresiva, lo que dificulta el logro de un embarazo deseado. De este modo, si deseas quedarte embarazada pero ya has alcanzado los 40, debes procurar seguir una serie de pautas para lograr tu objetivo. Todas ellas se relacionan con la fertilidad de modo que puedas garantizar éxito en tus intentos de embarazo.

Embarazo a partir de los 40: Consejos para la fertilidad

A los 40 años, la fertilidad femenina se ve afectada por la baja reserva ovárica y la reducción de la calidad de los óvulos. Esto implica que hay menos óvulos disponibles para ser fecundados y que estos tienen más probabilidades de presentar anomalías cromosómicas que pueden impedir el desarrollo embrionario o causar abortos espontáneos.

Según los expertos, la probabilidad de conseguir un embarazo natural a los 40 años es de alrededor del 5%, mientras que a los 35 años es del 15% y a los 30 años es del 25%. Por esta razón, muchas mujeres que desean ser madres a esta edad recurren a técnicas de reproducción asistida, como la inseminación artificial o la fecundación in vitro.

Sin embargo, existen algunas medidas que pueden ayudar a aumentar la fertilidad femenina a los 40 años y mejorar las posibilidades de quedar embarazada de forma natural o con ayuda médica. A continuación, te presentamos algunos consejos que pueden favorecer tu capacidad reproductiva.

Consejos para aumentar la fertilidad femenina a los 40 años

  • Acude al ginecólogo: Es importante que visites a tu médico antes de buscar un embarazo para realizar una revisión ginecológica completa y descartar posibles problemas de salud que puedan afectar a tu fertilidad, como infecciones, miomas, endometriosis o cáncer. El ginecólogo también puede evaluar tu reserva ovárica mediante análisis hormonales o ecografías y orientarte sobre las opciones de tratamiento más adecuadas para tu caso².
  • Lleva una dieta equilibrada: La alimentación influye en la fertilidad, por lo que es conveniente que sigas una dieta variada y rica en nutrientes esenciales para el funcionamiento del sistema reproductivo. Algunos de estos nutrientes son el ácido fólico, la vitamina B12, la vitamina D y el omega 3. También se recomienda evitar el consumo excesivo de grasas saturadas, azúcares refinados, cafeína y alcohol.
  • Mantén un peso saludable: El peso corporal también tiene un impacto en la fertilidad, ya que tanto el sobrepeso como el bajo peso pueden alterar el equilibrio hormonal y dificultar la ovulación. Lo ideal es mantener un índice de masa corporal (IMC) entre 18,5 y 24,9 kg/m2. Para ello, se aconseja combinar una alimentación sana con una actividad física regular y moderada.
  • Controla el estrés: El estrés puede afectar negativamente a la fertilidad, ya que puede provocar cambios en el ciclo menstrual, reducir el deseo sexual y disminuir la calidad de los óvulos. Por eso, es importante que aprendas a manejar el estrés y a relajarte mediante técnicas como la meditación, el yoga o la respiración profunda. También puedes buscar apoyo emocional en tu pareja, familia o amigos.
  • Conoce tu ciclo menstrual: Para aumentar las probabilidades de quedar embarazada, es fundamental que conozcas tu ciclo menstrual y sepas cuáles son tus días fértiles. Estos son los días previos y posteriores a la ovulación, que suele ocurrir entre el día 12 y el 16 del ciclo. Puedes calcular tus días fértiles mediante un calendario, un test de ovulación o la observación de los cambios en el moco cervical y la temperatura basal.
  • Ten relaciones sexuales frecuentes y placenteras: Para favorecer la concepción, se recomienda tener relaciones sexuales al menos dos o tres veces por semana, especialmente durante los días fértiles. Además, es importante que las relaciones sean placenteras y satisfactorias, ya que el orgasmo femenino puede facilitar el transporte de los espermatozoides hacia el útero. También se aconseja evitar el uso de lubricantes artificiales, ya que pueden dañar la movilidad de los espermatozoides⁴.
  • Consulta con un especialista en fertilidad: Si después de un año de intentarlo no consigues quedar embarazada, o si tienes más de 35 años y llevas más de seis meses intentándolo, es conveniente que acudas a un especialista en fertilidad para que te realice un estudio de fertilidad completo y te indique las posibilidades de tratamiento que existen. Algunas de estas opciones son la inseminación artificial, la fecundación in vitro, la donación de óvulos o la adopción de embriones.

La fertilidad femenina a los 40 años es baja, pero no imposible. Siguiendo estos consejos, puedes mejorar tu capacidad reproductiva y aumentar tus opciones de quedar embarazada. No obstante, es importante que seas consciente de las dificultades y los riesgos que implica el embarazo a esta edad y que cuentes con el asesoramiento y el apoyo de profesionales médicos. Recuerda que tu salud y la de tu futuro bebé son lo más importante.

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